Analizan la seguridad en las fronteras

Después de la caída del Muro de Berlín, hay ahora más muros que nunca, dijo Norberto Emmerich 

El Conversatorio Internacional sobre Seguridad en Ciudades Fronterizasfue implementado por el Programa de Seguridad y Políticas Públicas, con el objetivo de debatir las formas de intervención en materia de seguridad en zonas binacionales. 

“Este conversatorio es de alta calidad académica. Por la calidad, específicamente, que tienen nuestros expositores a nivel Latinoamérica en materia de seguridad, políticas públicas y otras áreas del conocimiento que contribuyen en el ámbito profesional y humano en el proceso de un proyecto de formación integral para los estudiantes”, resaltó el maestro Alonso Morales Muñoz, director del Instituto de Ciencias Sociales y Administración. 

El Conversatorio estuvo moderado por el doctor Carlos Jesús González Macías, profesor adscrito al Departamento de Ciencias Administrativas, contando con la participación de la doctora María Teresa Martínez Almanza, profesora investigadora de la UACJ; el doctor Norberto Emmerich, presidente del Centro de Estudios en Estrategias y Políticas Públicas, en Argentina; y el doctor Williams Gilberto Jiménez García, profesor investigador de la Universidad de los Andes, en Colombia. 

La dinámica del evento consistió en el levantamiento de una serie de preguntas en un espacio de 40 minutos. 

Acerca de la situación actual de la seguridad en las fronteras, el doctor Emmerich destacó que en 1989 se tenían construidos un total de seis muros fronterizos que separaban algunas poblaciones de otras. No obstante, para 2020 en el mundo había 63 muros; algunos de estos tienen miles de kilómetros de longitud y son mucho más extensos que el muro entre México y Estados Unidos o el de la India y Marruecos, mencionó. 

Agregó, basándose en una investigación efectuada en Barcelona para el Centro de Estudios por la Paz, que “en 30 años, después de la caída del muro de Berlín, nos encontramos en un mundo con más muros que nunca; es decir, en un mundo donde se menciona con abundancia la idea de globalización; la idea de un mundo muy interconectado; la idea de un mundo que comercia entre sí a toda velocidad; el mundo cada vez más está segmentando y fragmentando”. 

El experto en seguridad, crimen organizado y narcotráfico en América Latina desglosó que las fronteras se vuelven importantes, dependiendo de qué hagan cada una de las poblaciones que colindan con ellas para cometer, beneficiar o solucionar su situación, clasificándolas de la siguiente manera: fronteras migratorias, fronteras criminales y fronteras armadas. 

Por su parte, el doctor Jiménez García expuso que hay una transformación sobre las mismas fronteras: las digitales y las no digitales. “Las personas aún no viajamos codificados en bits, pero sí viajan emociones, viajan fotos, viajan cuerpos desnudos, con ropa y ese es otro tipo de fronteras que hay que traer en esos escenarios, porque es importante que las fronteras estén conectadas”. 

“Las fronteras son membranas y la fortaleza de esa membrana sirve para contener algo dentro de un país o sirve para evitar que algo entre. También una frontera rígida con un muro contiene y arrincona, mientras que la frontera porosa, como la que se puede dar en la colombo-venezolana sirve para contener, pero cuando estalla genera un impacto como el de los migrantes venezolanos que no solo llegan a México en busca del sueño americano, sino que rompen esa frontera con otros procesos en el que se encuentra el crimen organizado”, manifestó el doctor en Ciencias Humanas y Sociales por la Universidad Nacional de Colombia. 

A su vez, la doctora Martínez Almanza se dio a la tarea de compartir los tipos de seguridad en la frontera. “La cultura de seguridad es como un estilo de querer hacer seguridad reuniendo una gran gama de componentes que son interconectados: las narrativas, las reglas, las herramientas y las prácticas que se llevan a cabo en la ciudad fronteriza y que generalmente tienen que ver con esa influencia cultural que nos llega del país vecino (Estados Unidos), pero que sigue siendo distinto y que, a final de cuentas, muchas veces queremos ser como ellos, perdiendo nuestra propia identidad, nuestra propia cultura, y generamos una nueva como fronterizos”. 

Para finalizar se desarrolló un espacio de preguntas y respuestas relacionadas con los argumentos expuestos por los catedráticos. 

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