Adaptan sus espacios para los nuevos estilos de trabajo

Como parte de una nueva cultura, que implica el uso y desarrollo de tecnologías virtuales, encargados de los centros bibliotecarios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) trabajan en la reconfiguración, reestructuración y remodelación de sus bibliotecas. 

Alumno realiza trámite para el préstamo de textos.

“En los últimos años, hemos visto que el mayor uso que se le hace en sala a las bibliotecas, más que la consulta de monografías es para la disposición de internet y lectura a través de instrumentos electrónicos y digitales personales”, manifestó el doctor Ulises Campbell Manjarrez, coordinador general del Centro de Servicios Bibliotecarios.

Previo a la pandemia por coronavirus, el tráfico de recursos impresos rozaba un 17 por ciento en un día normal de actividades académicas. 

“Es decir, la gente viene aquí para leer, hacer tareas y trabajos en equipo en sus dispositivos y es poco lo que hay en circulación de los recursos impresos”, agregó el también docente investigador de la UACJ. 

Esta reconfiguración implicará varios movimientos, entre ellos el proceso de descatalogación, el cual no se había hecho en las bibliotecas desde su apertura y que consiste en hacer una selección de los materiales vigentes y aún pertinentes.

“Mucha bibliografía que por sus características ha perdido vigencia y resulta un conflicto para el usuario”.  

La descatalogación se realiza fundamentalmente en el área de consulta, en la que había enciclopedias completas que quedaron prácticamente obsoletas en campos como la física, química, ciencias naturales, sociales.  

“Esto implica además un proceso de limpieza, particularmente del área de consulta”.  

Para este proceso se cuenta con el maestro Juan Hernández López, documentalista especializado en descatalogación en las bibliotecas de la UACJ, quien aclaró que estos materiales que perdieron vigencia por antigüedad, obsolescencia de la información y formato –que durante el desarrollo de esta entrevista (25 de enero de 2021) se contabilizaban alrededor de 6 mil títulos– serán concentrados en un nuevo apartado, un fondo histórico. 

“También hay que recordar que muchas áreas de consulta están disponibles en internet. Por ejemplo, el Diccionario de la Real Academia Española, que hasta podemos descargarla en aplicación móvil”, agregó el Dr. Campbell Manjarrez. 

Esta “limpieza” está permitiendo la apertura de espacios que llevarán a las bibliotecas a la reconfiguración de las áreas, generalmente en sus plantas bajas, para empezar a construir un amplio segmento, algo muy cercano a los Centros de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI). 

“Queremos que los jóvenes vengan aquí, se reúnan para trabajar, se desarrollen… que sean verdaderos centros de trabajo académico, colaborativo, relajados. No solamente de consulta”. 

El plan implicará que las áreas de revistas y hemeroteca sean concentradas en un solo espacio para que el usuario no tenga que desplazarse. Lo mismo sucederá con las áreas de consulta y monografías, también para un ejercicio más fluido. 

“Para nosotros es muy importante abrir estas áreas porque es una forma de acercar nuevos servicios y medios que permitan la redistribución de la riqueza a las personas que lo necesitan más, en este caso nuestros alumnos”. 

En relación con el costo que ha conllevado la reconfiguración de las bibliotecas situadas en todos los campus; Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB), Instituto de Ingeniería, Arquitectura y Diseño e Ingeniería y Tecnología (IADA-IIT), Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA) y la División Multidisciplinaria de Ciudad Universitaria (CU), el doctor Campbell Manjarrez, coordinador general del Centro de Servicios Bibliotecarios, refirió que se realizaron con recursos a través de proyectos presentados en el Programa de Fortalecimiento a la Excelencia Académica (PROFEXE). 

La mayoría de estos cambios se verán reflejados a partir de la segunda semana de febrero de 2021. 

En corto
Reconfiguración de los centros bibliotecarios
Un proceso de descatalogación. 
El ajuste de un espacio para fondo histórico. 
La reconfiguración de las áreas en planta baja, para crear centros de trabajo colaborativo, relajados. 
Serán concentradas en un solo espacio las secciones de revista y hemeroteca. 
Serán concentradas en un solo espacio las secciones de consulta y monografías. 
Parte del costo fue sufragado a través de proyectos presentados al Programa de Fortalecimiento a la Excelencia Académica (PROFEXE). 
Los cambios se verán reflejados a partir de la segunda
semana de febrero del presente. 

Por Gustavo Cabullo. 

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