Una Universidad que llegó para quedarse

Para la jefa del campus, uno de los principales cambios ha sido dejar atrás la condición de extensión. Actualmente, Cuauhtémoc cuenta con servicios equivalentes a los de Ciudad Juárez, entre ellos atención médica, biblioteca, vinculación y estructuras académicas y administrativas  

A dos años de asumir la jefatura del Campus Cuauhtémoc, la maestra Lara Cecilia Wiebe Quintana destaca el crecimiento de la oferta académica, una comunidad de más de 800 estudiantes y nuevos proyectos, mientras la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez fortalece su presencia en la región. 

En octubre de 2026, la maestra Lara Cecilia Wiebe Quintana cumplió dos años al frente del Campus Cuauhtémoc. Su gestión se desarrolla sobre una transformación que comenzó años atrás: cuando pasó de ser una extensión universitaria a un campus con servicios, infraestructura y una oferta académica cada vez más amplia. 

Originaria de Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, Wiebe Quintana se formó como ingeniera en Electrónica y maestra en Ciencias de la Ingeniería en Electrónica, en el Instituto Tecnológico de Chihuahua.  

Se incorporó a la UACJ en 2010 como profesora de tiempo completo (PTC) en la entonces Extensión Multidisciplinaria de la UACJ en Cuauhtémoc. Entre 2010 y 2014 fue jefa de Centros de Cómputo. De 2018 a 2019 fungió como coordinadora del programa de Ingeniería en Diseño y Automatización Agrícola.  

Posteriormente se desempeñó como jefa de la Unidad Administrativa, hasta que el 11 de octubre de 2024 recibió el nombramiento como jefa del Campus Cuauhtémoc. 

La historia del campus comenzó hace 17 años, en el 2009, y actualmente se ofrecen los programas de Enfermería, Geoinformática, Educación, Derecho, Médico Cirujano e Ingeniería en Diseño y Automatización Agrícola.  

Transformación de vidas en la región 

Para Wiebe Quintana, esta evolución amplió la cobertura de la UACJ y fortaleció su presencia en una región extensa. 

“Este impacto que genera la Universidad es nuestro motor para seguir […]. Si ese municipio adicional significa que alguien cambió su vida, la Universidad ya está cumpliendo el propósito de que la población esté aquí”. 

El campus cuenta actualmente con 852 estudiantes, mientras que la comunidad docente está integrada por 26 profesores de tiempo completo y entre 54 a 60 prestadores de servicios profesionales por honorarios.  

Balance de la plantilla docente 

De los docentes de planta, alrededor de 22 son doctores y varios cuentan con reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), incluso en Nivel II. La combinación de ambas modalidades permite atender las necesidades actuales de los programas, y al mismo tiempo, incorporar experiencia profesional externa. 

“Es un complemento muy interesante el que hemos logrado […]. Los compañeros que trabajan por servicios profesionales traen información y experiencia de fuera que, en ocasiones, quienes estamos dentro de la Universidad no tenemos, porque no ejercemos profesionalmente hacia el exterior”. 

En infraestructura, durante los dos años de su gestión se ha avanzado en la operación de los espacios existentes: 75 por ciento cuenta actualmente con aire acondicionado funcionando y 100 por ciento dispone de calefacción.  

Al mismo tiempo, se mantiene la gestión de nuevos espacios y edificios con Rectoría, Secretaría General y Secretaría Académica. El Campus Cuauhtémoc dispone de alrededor de 30 hectáreas. 

Entre los proyectos pendientes se encuentra un nuevo gimnasio, cuya construcción todavía no se ha concretado debido a que otras necesidades han requerido atención prioritaria.  

La obra continúa como una necesidad y expectativa para el campus. El deporte, además, es considerado un componente de formación, salud y oportunidad profesional. En Cuauhtémoc han tenido presencia atletas de alto rendimiento en disciplinas como salto de altura, velocidad, relevos, lanzamiento, béisbol y básquetbol. 

La ampliación académica también forma parte de la agenda. Se trabaja en la promoción de la Maestría en Administración, completamente en línea; la Maestría en Gestión de la Información en Entornos Digitales; un Diplomado en Psicología y otro en Ciencias Jurídicas, este último todavía en proceso.  

Asimismo, se mantiene el trabajo con los departamentos correspondientes para analizar posibles programas de licenciatura en Psicología y en Entrenamiento Deportivo. Se trata de proyectos en gestión, no de programas ya concluidos. 

Política de acceso y becas 

La atención integral al estudiantado constituye otro de los ejes; por ello ya se cuenta con el Bono Deportivo y se trabaja en el Bono Cultural, además de acciones relacionadas con la atención emocional y el bienestar.  

La política de becas busca evitar que la falta de recursos sea un obstáculo para continuar los estudios. A las becas académicas, deportivas y de grupos representativos, entre otras, se suma la Beca Compartir y una beca para familias procedentes de ejidos en la región. 

“Seguimos con la política del señor rector, de que nadie debe quedarse fuera por falta de recursos; que eso no sea una limitante para que alguien quiera continuar con su formación”.  

Esta política cobra particular relevancia en una región que Wiebe Quintana describe como un “crisol de tres culturas”: rarámuri, menonita y mestiza. El campus cuenta con estudiantes menonitas en la licenciatura en Derecho y estudiantes rarámuri en las licenciaturas de Educación y Enfermería.  

También, destaca un proyecto desarrollado por un profesor de la UACJ, quien creó una aplicación para traducir entre rarámuri y español; inicialmente estuvo orientada a aplicaciones médicas y fue probada en centros de salud, con la intención de extenderla posteriormente al ámbito jurídico. 

Relación con la comunidad y ‘fuerzas vivas’ 

La vinculación regional comprende acuerdos con el Centro de Justicia para las Mujeres, los tribunales y el circuito judicial de Cuauhtémoc para incorporar estudiantes de Derecho al servicio social, así como colaboración con asociaciones civiles. Desde Geoinformática también se han desarrollado trabajos relacionados con datos para seguridad, agua y el Distrito de Riego. 

“Creo que la Universidad no se puede posicionar en Cuauhtémoc sin la ayuda de todas estas fuerzas vivas que nos permiten comunicarnos, establecer redes de trabajo y, sobre todo, difundir todo lo que la Universidad hace por la comunidad”. 

El alcance territorial del campus rebasa Cuauhtémoc. La maestra Wiebe Quintana recordó que en 2019 se hablaba de atención a 23 municipios, y planteó que actualmente podrían ser 24, aunque no presentó la cifra como un dato definitivo.  

Como ejemplo de esta cobertura mencionó a una estudiante procedente de Urique, cerca de los límites de la entidad con el estado de Sonora, quien recientemente concluyó sus estudios y agradeció a la Universidad por haberle permitido convertirse en profesionista. 

Para la jefa del campus, uno de los principales cambios ha sido dejar atrás la condición de extensión. Actualmente, Cuauhtémoc cuenta con servicios equivalentes a los de Ciudad Juárez, entre ellos atención médica, biblioteca, vinculación y estructuras académicas y administrativas.  

Integración con la sede central de la UACJ 

La coordinación con las direcciones generales, institutos y secretarías, ha permitido que los 500 kilómetros de distancia entre el Campus Cuauhtémoc y Ciudad Juárez no representen una barrera para ofrecer una atención integral y equitativa. 

“Ya no somos un ente aislado que opera a 500 kilómetros de distancia. Ahora esos 500 kilómetros no son una barrera para que esa operatividad se replique allá y para que, tanto la parte académica como la administrativa, funcionen como un engranaje muy bien coordinado”. 

Wiebe Quintana atribuye parte importante de esta transformación al trabajo de la administración encabezada por el doctor Daniel Alberto Constandse Cortés, de cuyo equipo afirma sentirse orgullosa de formar parte.  

Visión de gestión y futuro 

Entre los aspectos que destaca la jefa del campus se encuentran una visión de futuro que trasciende las necesidades de infraestructura; la atención al bienestar de la comunidad universitaria; y una perspectiva centrada en el lado humano de la misma. 

“La visión […] contempla atender el bienestar de la comunidad, no solamente el bienestar de los estudiantes, sino también el de la comunidad administrativa y docente. Es voltear a ver el lado humano de las personas, y creo que ese es un acierto fundamental”. 

A dos años de gestión, la agenda del Campus Cuauhtémoc permanece abierta. La meta es fortalecer la presencia universitaria en el ámbito cultural, deportivo y de infraestructura, además de ampliar la educación continua, los posgrados, la oferta de licenciatura y las acciones de formación integral. 

El tránsito de extensión a campus representa, no un punto de llegada, sino una nueva etapa. La Universidad ha ampliado su presencia en la región y ahora enfrenta el desafío de acompañar ese crecimiento con más espacios, nuevas opciones educativas y una atención capaz de responder a una comunidad estudiantil que ya supera los 800 integrantes. 

“Para Cuauhtémoc viene más presencia de la Universidad, cada vez más, en el ámbito cultural, deportivo y de infraestructura. Viene nueva oferta educativa y viene educación continua”, concluye la jefa del campus. 

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