Entre carreras, caminatas, botargas, música y convivencia, la comunidad universitaria celebró 53 años de la Universidad, y comenzó una colección de medallas que llevarán, una letra por año, las siglas UACJ, hasta ser completada en 2029
Cuando la mayoría de la población apenas comenzaba a despertar y buscaba saborear el primer café de la mañana, el exterior del Estadio Olímpico Benito Juárez ya empezaba a llenarse de gente con camisetas deportivas y números de competencia, familias y grupos de estudiantes.
No era una mañana cualquiera: la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) dio forma deportiva a la celebración de su 53 aniversario con una jornada que convirtió al ejercicio, la convivencia y la identidad universitaria en los protagonistas.
La Carrera de Aniversario se llevó a cabo el viernes 2 de octubre y reunió a integrantes de los cuatro institutos de la Universidad: Ciencias Sociales y Administración (ICSA); Ciencias Biomédicas (ICB); Arquitectura, Diseño y Arte (IADA); e Ingeniería y Tecnología (IIT); así como del Campus Ciudad Universitaria.
Pero también estuvieron presentes funcionarios universitarios, docentes y personal administrativo. El evento, que tuvo una asistencia aproximada de 12 mil personas, estableció como propósito no solo celebrar el aniversario, sino promover la actividad física y fortalecer la identidad institucional.
La apuesta tenía, además, un elemento que hizo diferente la celebración, pues las tradicionales medallas de aniversario adquirieron una nueva dimensión. Para esta edición se entregaron 1000 preseas especiales: 500 para los primeros participantes en completar los 3 kilómetros; y otras 500 para los primeros competidores en llegar a la meta del recorrido de 5 kilómetros.
De esta manera, la primera pieza de la colección —la letra U, de las siglas UACJ— se convirtió en uno de los principales estímulos para quienes decidieron ponerse los tenis y salir a correr.
La oportunidad para correr y convivir

Desde temprano el exterior del estadio se transformó en punto de encuentro. La vestimenta deportiva fue parte del código común de una comunidad que durante unas horas dejó oficinas, aulas, laboratorios y espacios administrativos para encontrarse en un mismo escenario.
A las 8:00 horas comenzó formalmente la jornada, y media hora después se dio la salida de la carrera de 3 kilómetros. De acuerdo con el protocolo, los primeros corredores tenían previsto completar el recorrido en un tiempo estimado entre 15 y 20 minutos.
El trayecto corto ofreció una competencia dinámica, que permitió la participación de quienes encontraron en la carrera una oportunidad para activarse y convivir. Después llegó el turno a los de los 5 kilómetros. La salida estaba programada para las 9:30 horas. Los primeros participantes tenían una estimación de llegada cercana a los 25 minutos. Aquí el carácter competitivo adquirió mayor peso.
La carrera de 5 kilómetros contempló premiación por categorías, tanto en la rama femenil como en la varonil. Administrativos, docentes, estudiantes, integrantes de equipos deportivos representativos, personas con discapacidad, participantes de 60 años y más, así como la categoría de disfraces, formaron parte de las divisiones consideradas para la premiación.

Para los tres primeros lugares de cada categoría se establecieron premios económicos de 4 mil, 3 mil y 2 mil pesos, respectivamente.
Pero no todo dependía de la velocidad: quienes concluyeron su recorrido, depositaron su boleto en la urna y permanecieron después en el interior del estadio, tuvieron la oportunidad de participar en un sorteo de premios, que incluyó computadoras portátiles y televisores. Así, llegar a la meta tuvo más de una recompensa.
La U, el trofeo que inició una colección

El elemento más simbólico de la jornada estuvo alrededor del cuello de los primeros 1000 corredores en cruzar las metas correspondientes. La medalla conmemorativa representó la primera pieza de una colección concebida para reforzar la identidad universitaria.
Así, la letra U se convirtió en algo más que un recuerdo de la jornada: fue el inicio de un proyecto que pretende reunir, durante distintas ediciones, las letras que identifican a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
La idea encontró eco entre los participantes, porque convirtió la celebración anual en un desafío de largo plazo. Quien desee completar la colección tendrá que asistir a la cita deportiva de los siguientes aniversarios. En el 2027 el ciclo de las medallas continuará con la letra A; luego la C en 2028 y culminará con la J en 2029.
Como lo enfatizó el doctor Gustavo Sierra Muñiz, subdirector de Deporte Interior de la UACJ: “Queremos que la gente se motive para participar en cada una de las carreras de aniversario. Que no sea solo una competencia, sino una oportunidad de reunir a la comunidad y llevarse una colección que representa a su universidad”.
La carrera, entonces, dejó de ser solamente una mañana de ejercicio y se convirtió en una manera de decir “yo estuve aquí”, luciendo en el pecho el número de participante y los lemas “53 años presentes en el deporte universitario” y “UACJ inspira el futuro”.
Cuando las botargas tomaron la pista
Y cuando parecía que la jornada ya había entregado sus dosis de velocidad y competencia, el escenario cambió. A las 10:10 horas inició la salida de la carrera de botargas, consistente en una vuelta dentro del Estadio Olímpico Benito Juárez. Los primeros participantes tenían previsto completar el recorrido en aproximadamente cinco minutos.
La solemnidad deportiva quedó entonces en segundo plano. Personajes institucionales y de cadenas comerciales como Coca Cola y Del Río–, ambas patrocinadoras oficiales del evento–, mascotas e inflables, entraron a la pista para protagonizar una competencia en la que la velocidad importaba mucho menos que la capacidad para provocar sonrisas.
Los movimientos poco precisos de las botargas, los tropiezos y las carreras improvisadas, convirtieron la pista en uno de los momentos más festivos de la mañana. La actividad formó parte de un programa diseñado para combinar activación física, presentación de los equipos representativos y convivencia universitaria.
Hesser puso música a la celebración
Mientras los participantes recuperaban el aliento y las autoridades universitarias se preparaban para el acto protocolario, notas musicales acompañaron la jornada. El grupo Hesser, de música norteña, fue el encargado de amenizar el evento, llevando a un nuevo ritmo el ambiente de convivencia en el estadio.
Corredores, estudiantes, familias, docentes y trabajadores compartieron las gradas del recinto deportivo, mientras avanzaba una celebración que había comenzado con el sonido de la salida y continuaba entre aplausos, fotografías, encuentros y música.
La celebración también tuvo rostro institucional

A las 11:00 horas comenzó el evento protocolario en el interior del estadio. La ceremonia contempló la presentación de autoridades universitarias, el mensaje del rector, la premiación de los corredores ganadores, el sorteo de premios y la toma de fotografías.
El rector de la UACJ, doctor Daniel Alberto Constandse Cortez, tuvo a su cargo el arranque de los recorridos de 3 y 5 kilómetros, así como de la carrera de botargas. Además, dirigió un mensaje a los participantes y encabezó la premiación.
En el acto estuvieron también autoridades de los distintos institutos, campus y áreas de la Universidad, entre ellas el doctor Salvador David Nava Martínez, secretario General y la maestra María Guadalupe Gaytán Aguirre, secretaria Académica.
Asimismo, la maestra Tania Dolores Hernández García, directora del Instituto de Ciencias Biomédicas; el doctor Fausto Enrique Aguirre Escárcega, director del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte; y el doctor Erwin Adán Martínez Gómez, director del Instituto de Ingeniería y Tecnología.
Igualmente, asistieron la doctora Gabriela Ortega Estrada, jefa del Campus Ciudad Universitaria; el doctor René Ramos Tamez, director de Deporte; y el doctor Gustavo Sierra Muñiz, subdirector de Deporte Interior.
La jornada terminó como había comenzado: con la comunidad universitaria reunida alrededor de una misma celebración. Porque, más allá de quién llegó primero, quién obtuvo una medalla o quién logró completar los kilómetros a mayor velocidad, la Carrera del 53 Aniversario puso en movimiento una idea sencilla: la Universidad también construye identidad cuando sus integrantes salen de las aulas, se encuentran en un mismo espacio y comparten una experiencia.
El viernes 2 de octubre la UACJ celebró sus 53 años corriendo, caminando, compitiendo, bailando y riendo; y del cuello de 1000 participantes quedaron pendiendo piezas metálicas en forma de U, que no son solamente una medalla, sino la primera letra de una historia que todavía falta por completarse.
Numeralia
53 años de la UACJ
12 000 personas, aproximadamente, participaron en la jornada
1000 medallas conmemorativas entregadas
3 km recorrido de la primera carrera
5 km recorrido de la segunda carrera
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