La Cátedra Patrimonial Federico Ferro Gay celebró el pensamiento crítico, la sabiduría y la vigencia de las humanidades
Recordar y destacar el impacto que tuvo Federico Ferro Gay en esta casa de estudios es parte de la esencia de la cátedra patrimonial que lleva su nombre, y que conmemoró una edición más de actividades (del 18 al 21 de mayo) en la UACJ.
Además de celebrar y dar inicio a esta cátedra, la Universidad también conmemoró los 100 años del natalicio del maestro Ferro Gay, de uno de los personajes más destacados de esta institución educativa, quien, en su paso por la UACJ, contribuyó a la creación del Departamento de Humanidades.
La apertura de este departamento dentro del Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA), llevó también a la creación de diversos programas de licenciatura y maestría, los cuales actualmente se siguen impartiendo en el Instituto.
Durante el acto inaugural de la Cátedra Patrimonial, el director del ICSA, doctor Jesús Meza Vega, agradeció que la Universidad hubiera contado con la presencia de Ferro Gay, un maestro que iba más allá de lo académico.
“El conocimiento tiene un mayor valor cuando se puede asimilar, madurar y se puede transformar e innovar y transmitirse; y eso pasa a ser sabiduría. El maestro tenía sabiduría, y la compartía”.
Con esas palabras, el director del ICSA invitó a los docentes, alumnos y administrativos de esta Universidad a apropiarse del conocimiento: aprenderlo, atraparlo, convertirlo en sabiduría y compartirla.
El rector, doctor Daniel Alberto Constandse Cortez, se encargó de dar el mensaje y declaratoria inaugural de las actividades de la Cátedra Patrimonial Federico Ferro Gay, así como las del centenario del nacimiento del maestro Ferro.
En su discurso, señaló que celebrar 100 años del nacimiento del maestro Ferro Gay no solo significa recordar su biografía, sino también reconocer la herencia y legado que deja en las aulas de esta Universidad. Además, “tener una convicción profunda de que hoy en día y ante el mundo y la incertidumbre en la que vivimos, las humanidades no son un lujo académico, sino una necesidad para la dignidad humana y para la construcción de una sociedad más justa”.
El rector de esta casa de estudios también dijo que honrar al maestro Ferro Gay implica defender a las humanidades, fortalecer la investigación crítica, impulsar la cultura y vincular el conocimiento con los problemas que enfrenta la comunidad fronteriza.
“Porque los grandes maestros no desaparecen, permanecen en los cuestionamientos que dejan; permanecen también en todos los cuestionamientos en sus estudiantes; permanecen en las instituciones que ayudaron a construir; permanecen en la inteligencia moral de una comunidad”, expresó el doctor Constandse Cortez.
Por su parte, el coordinador del Doctorado en Filosofía, doctor Gilberto Vargas González, también dio un mensaje durante la inauguración de estas actividades académicas. Habló de la trayectoria de Ferro Gay en la UACJ, así como de su pensamiento filosófico. Él convocaba a regresar a los clásicos, y defendía el humanismo como un saber universal de alto valor.
El ponente invitado para encabezar esta cátedra patrimonial fue el doctor Sergio Pérez Cortés, profesor titular de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa.
El doctor Pérez es investigador emérito, con grado en Arquitectura y Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y cuenta con una especialidad en Lingüística por la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Además, tiene un doctorado en Lingüística por la Universidad de París X-Nanterre, así como un doctorado en Filosofía por la Universidad de París I-Sorbonne.
El presídium para dar inicio con las actividades de la Cátedra Patrimonial Federico Ferro Gay, estuvo conformado por el doctor Daniel Alberto Constandse Cortez, rector de la UACJ; el doctor Salvador David Nava Martínez, secretario General; la maestra Guadalupe Gaytán Aguirre, secretaria Académica; el doctor Jesús Meza Vega, director del ICSA; la doctora Beatriz Anguiano Escobar, jefa del Departamento de Humanidades; y el doctor Gilberto Vargas González, coordinador del Doctorado en Filosofía.
Recuerdos, filosofía y gratitud

Notas de nostalgia, recuerdos y melancolía envolvieron al ICSA durante el reencuentro de Los Irregulares, un grupo de estudiantes que años atrás acudía cada sábado a las clases impartidas por el doctor Federico Ferro Gay.
Las actividades de la cátedra patrimonial que lleva el nombre de esta reconocida figura por la UACJ removieron la memoria y las emociones de quienes se consideran afortunados de haber formado parte de ese espacio de aprendizaje, que el maestro Ferro Gay encabezó durante más de dos décadas.
Tal es el caso de Paula Alcázar, egresada de la UACJ e integrante de Los Irregulares, quien recordó con cariño e ilusión su experiencia como alumna en ese grupo conformado por personas de distintas profesiones y oficios, unidas por el interés común en la filosofía, la historia y la literatura.
La también maestra en Filosofía reconoció la profunda huella que dejó el profesor Ferro y sus clases, tanto en el ámbito profesional, al descubrir ahí su vocación por la enseñanza; como en el personal, al nombrar Federico a su hijo, en honor a quien fue su maestro de los sábados.
“Me transformó completamente. Me hizo estudiar filosofía y dedicarme a la profesión que hasta ahora mantengo. Fue una transformación muy linda, porque me alimentó intelectualmente y creo que lo que dejó sigue rindiendo frutos hasta el día de hoy”, expresó la maestra Alcázar.
Para concluir, quien formó parte de Los Irregulares durante más de diez años compartió: “sigo extrañando mucho al profesor y también las lecciones de los sábados; por eso estamos aquí”.
Sin obligación ni calificaciones de por medio, Los Irregulares se reunían cada sábado a las 9 de la mañana en la antigua Rectoría de esta casa de estudios, ubicada sobre la avenida Henri Dunant.
Ese grupo permanece en la memoria de muchos de sus integrantes como un espacio de conocimiento compartido, reflexión y diálogo, tanto que, a 100 años de su natalicio, el legado de Federico Ferro Gay continúa vivo entre quienes encontraron en aquellas reuniones sabatinas una forma distinta de aprender y entender el mundo.
6 vistas, 6 hoy